Las carpetas publicitarias

Su principal uso es ordenar y proteger folios o contenidos en papel. Consisten generalmente en una lámina de cartón o de plástico gruesa doblada por la mitad, con una superficie superior a la de los documentos que se vayan a almacenar.

Existen varios tipos de carpetas:

Carpetas con gomas, con orificios en una de sus caras por los que se introducen unas gomas elásticas. Al pasarlas por la cara opuesta, mantienen la carpeta cerrada e impiden que se caigan los documentos.

Carpetas de congreso, compuestas por dos piezas de cartón, en ocasiones revestidas y acolchadas. Contienen el material necesario para asistir a reuniones y conferencias, como blocs de notas, bolígrafos, notas adhesivas y compartimentos para documentos.

Carpetas con clip o portapapeles, destinadas a tomar notas. En su lado derecho o superior se sujetan los documentos mediante un clip.

Carpetas con abrazadera, para guardar documentos con perforaciones laterales. Cuentan con abrazaderas con las que se sujetan las hojas previamente perforadas. Suelen utilizarse en ámbitos escolares y en oficinas para el archivo de expedientes legales.

Carpetas portamenús, destinadas a introducir las cartas de los establecimientos de hostelería. Están fabricadas con una excelente presentación exterior; fundas de materiales de alta calidad y acabados llamativos.

Carpetas portadocumentos, adaptadas al tamaño de determinados papeles, como la documentación de vehículos.

Cuando usar una carpeta como objeto publicitario

Una de las mayores ventajas que presentan las carpetas como artículo publicitario es su gran versatilidad; es decir, el abanico de clientes potenciales es muy amplio: Centros de enseñanza, como academias o universidades, oficinas y despachos, eventos y congresos corporativos…

El material en el que están hechas es otra ventaja importante, ya que se pueden fabricar en cartón, incluso de papel reutilizado, lo que las convierte en artículos sostenibles, no contaminantes y de bajo coste.

En algunos casos, se puede realizar una impresión digital a todo color personalizable, lo que les proporciona un aspecto original y de gran impacto visual.

Debido a su tamaño, son objetos de gran visibilidad. Además, suelen tener una vida útil bastante prolongada y una buena aceptación por el usuario final. Por lo tanto, son ideales para promocionar la imagen de marca.